Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A un corto viaje desde Bogotá, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://rishidpxe387437.like-blogs.com/40142425/el-paraíso-natural-de-la-sabana-vivir-el-lujo-en-cundinamarca